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Patrimonio cultural

JOSÉ LUIS GARCÍA GRINDA
Profesor de la Escuela Superior de Agricultura de Madrid.

patrimonio cultural_0De todo el conjunto del inmenso patrimonio cultural que tenemos en las áreas de montaña voy a centrarme en el patrimonio material, en el que tiene mayor extensión y entidad.
Hablaré de la arquitectura tradicional, que es un elemento fundamental del patrimonio cultural rural de las áreas de montaña y un elemento de identificación del territorio. A partir de 1985, por primera vez aparecen recogidas estas construcciones bajo la denominación de bienes etnográficos dentro de la Legislación de Patrimonio. Hasta entonces había habido insuficientes estructuras legislativas y protectoras del patrimonio edificado:
· En la legislación de la República, respecto a los grandes monumentos y edificios.
· En los 60 aparecieron los conjuntos, las agrupaciones de edificios o ámbitos de interés.
· En la legislación de 1985 aparecen nuevos conceptos nuevos y campos patrimoniales: los campos arqueológicos, los etnográficos… una serie de campos que antes no aparecían con nitidez en legislación patrimonial. La arquitectura tradicional se puede considerar también como una especie en fase de desaparición y éste es uno de los problemas fundamentales que tenemos.
¿Qué es la arquitectura tradicional?

La arquitectura tradicional o la arquitectura rural es la producción material que de alguna manera mejor identifica cada territorio. Cuando hablamos de arquitectura no sólo hablamos de la casa, que es la razón de la arquitectura tradicional, sino del conjunto de elementos construidos intencionalmente por el hombre en el territorio. Es decir, gran parte de nuestro territorio rural, que aparentemente estamos viendo como natural, es un territorio trabajado, ya que durante siglos el hombre lo ha ido acomodando, construyendo y modelando.
Desde la Edad Media, los hondos de los valles y los asentamientos se regulaban para que estuviesen cercados y evitar conflictos con el ganado. Además se crearon redes de comunicaciones, caminos históricos, redes de riego… todo un conjunto de elementos que en realidad son parte de la propia arquitectura tradicional. No podemos pensar solamente en la casa, sino también en los asentamientos dispersos en el territorio, núcleos de población, casas de campo con denominaciones distintas en las distintas arquitecturas que adopta la casa…
patrimonio cultural_1Curiosamente con la arquitectura tradicional ocurre lo mismo que con las razas autóctonas, que hay una gran variedad de casas o de arquitecturas en un territorio concreto, por ejemplo en La Cabrera. No hay casi ninguna casa que sea igual a otra, cada una tiene rasgos distintos en función de la propia propiedad y de las posibilidades de cada vecino, de la evolución que tiene como producto humano -en el mundo tradicional también evolucionan los productos materiales, muy lentamente, pero evolucionan-. Aquí al lado existen todavía restos de las casas de paja que hace 30 años eran la arquitectura dominante en el territorio. Todavía en La Cabrera encontramos en los años 80 algunos ejemplos de las últimas casas de paja que quedaban, muchas convertidas en almacén y cuadra. La cubierta vegetal está vinculada a la elaboración y manejo del grano. Se trabaja con el manal, un palo articulado que separaba el grano de la paja sin romper la espiga para que pudiera tener utilidad y poder construir. Estaba vinculado a un modo de producción tradicional y a un modo de trabajar el grano que responde a una imagen ya desaparecida.
En muchas arquitecturas que tenemos hoy ligeramente ya transformadas hay formas que se parecen a la payesa gallega, que no es un término que identifica a las casas gallegas de planta redondeada, sino que identifica a las casas de paja genéricamente hablando. Lo mismo ocurre en el ámbito leonés, donde se habla de casas de cuelmo, casas de teito y casas de sobera.
patrimonio cultural_2Todavía perviven en este territorio casas de una planta redondeada con cubierta ya de losa, la paja se ha transformado. En el ámbito leonés una de las razones de la transformación de la paja por la losa fue el peligro de los incendios. Ha habido hasta hace nada impuestos especiales en todos los municipios donde había cubierta vegetal que gravaban las casas de paja. De hecho, en los años 80 todavía se conservaban en pie miles de casas de paja.
Tenemos distintos ejemplares de casas en esta comarca, a veces de una planta nada más, con la entrada en un lateral, con chimeneas, y también modelos casi urbanos con elementos que podemos fechar en el XVIII, elementos en altura y casas urbanas en aldea. También hay gran variedad de casas evolucionadas de dos alturas que preservan el espacio inferior para el ganado y el superior de habitación, con galería al corredor y en variedades distintas – galería cerrada, corredor a la calle con escalera de piedra que permite el acceso, grandes corredores que crean pasadizos para generar espacio y albergar aperos debajo la casa; también casas complejas que se agrupan con la escalera incluida en el corredor, en un lateral, estableciendo dos corredores, hay una diversidad muy grande, incluso con corrales…-
También vemos cómo puede evolucionar la arquitectura tradicional, no hay un solo modelo de casa, hay muchos cuyas formas perviven coetáneamente, al mismo tiempo se hacen arquitecturas primitivas y evolucionadas que conviven en el mismo momento histórico. Esto tiene importancia porque permite ver la complejidad de la propia arquitectura, que es un recurso cultural y económico, muchos de nuestros conjuntos históricos han sido así declarados por su conservación de la arquitectura tradicional, que es un elemento de identificación del territorio. La casa es el elemento que mejor refleja el modo de vivir de un pueblo, el elemento donde se reflejan todas sus vivencias.
La arquitectura de Sanabria tiene rasgos parecidos y algunas diferencias. Fíjense en que la arquitectura tradicional se basa fundamentalmente en sus rasgos distintivos en la utilización de los materiales locales. Hay casas muy simples en las que el espacio habitacional es una cocina y el cuarto, es el espacio básico de la casa, y la galería actúa como un elemento que permite tener un espacio complementario donde los chavales jóvenes podían dormir. Junto a este modelo simple de casa, eran todas ellas originariamente de cubierta vegetal y sin chimenea -después se van incorporando lentamente chimeneas de gran volumen-, aparecen casas más complejas, articuladas en torno a pequeños corrales, incluso que han sufrido la división de propiedad -inicialmente era una propiedad más compleja que la han ido dividiendo-.
patrimonio cultural_3Pueden aparecer un gran número de casas complejas de una riqueza notable. España como país un poco especial por su territorio e influencias culturales es el gran reservorio diferencial de la arquitectura popular a nivel mediterráneo, no solamente europeo, somos el país que tiene más diversidad de arquitectura tradicional y evidentemente tenemos, además de la casa, un buen número de arquitecturas que han servido para la identificación de este patrimonio cultural: los pajares -que a veces están casi abandonados o destruidos, algunos con sistemas cortafuegos tradicionales-, los secaderos, palomares, bodegas e incluso guardaviñas que aparecen en zonas muy especiales de solano de La Cabrera baja e incluso los colmenares colocados en bancada y con su cerco protector para la fauna salvaje; también están las fuentes, hornos comunales, molinos, presas, azudes y regueras, éstas con dos finalidades, para el riego, y para el drenaje de las tierras, para que cuando llueva mucho no se llenen de agua.
Por desgracia, a veces se interviene sobre estos elementos públicos de manera indiscriminada, destrozándolos. Los pavimentos tradicionales prácticamente han desaparecido en los suelos y hemos hormigonado todo, pero había singularidades e incluso aislamientos especiales en los suelos. Las infraestructuras de comunicación tenían a veces mucha entidad: pasos de agua, caminos, fuentes, escaleras, cercas… son elementos de comunicación mínimos que a veces caracterizan el territorio -por ejemplo, con la colocación de la pizarra de una determinada manera-.
En el mundo tradicional también hay que prestar atención al singular patrimonio religioso con modelos con pórtico de tradición mudéjar que se usa en toda la comarca hasta mediados del XIX; hay pórticos a los que se da un uso público, ermitas, humilladeros…
¿Qué ocurre con esta arquitectura tradicional?
· El abandono. Hay edificios que no se usan y se abandonan.
· La destrucción. Ocurre habitualmente.
· Colocación de tipos arquitectónicos que no se corresponde con la construcción de los lugares.
· Ocupación y transformación del suelo con otras construcciones que están modificando el paisaje -viviendas unifamiliares, varias plantas de ladrillo…-
· Intervenciones públicas.
Al mismo tiempo, como un signo diferencial de los últimos años, empiezan a aparecer en el territorio pequeñas transformaciones, se intenta rehabilitar, esto es algo que no ocurría antes. Frente a la destrucción empiezan a aparecer signos de que algo está cambiando. El problema que tenemos hoy en este terreno es que hay un cambio a la hora de ver esta arquitectura, pero existen dificultades enormes, sobre todo de educación y formación para recuperar estas construcciones por:
· La identificación del usuario con un pasado de pobreza que se quiere olvidar. La arquitectura como tal no se entiende todavía como un elemento identitario de patrimonio.
· La arquitectura tradicional se caracteriza por utilizar los materiales locales y los albañiles que existen en el territorio hoy desconocen el trabajo con las técnicas tradicionales. No saben cómo se hace un techo de losa o una estructura de madera y tampoco lo saben valorar.
· Los técnicos que nos tienen que asesorar no tienen ni idea. Nuestros alumnos, cuando salen a la calle, no saben nada de esto.
Tenemos un problema de base: tenemos una legislación de protección que apenas se ha desarrollado en Castilla y León aplicada al mundo tradicional. Por ejemplo, el primer elemento declarado BIC del patrimonio tradicional de la nueva ley lo fue por un error de datación histórico. Es la Ferrería de Compludo, declarada BIC en 1968, se pensó que era medieval y es de 1820, por ese error se protegió. Por desgracia ha habido muy pocas incorporaciones de elementos de la cultura tradicional como BIC. En los 70 se declaran todos los hórreos y paneras gallegos y asturianos de más de cien años de antigüedad y también hay alguna en Castilla y León sobre las pallozas. La dificultad que tenemos es que existen instrumentos de protección que no están aplicados y desarrollados. Es preciso generar instrumentos, a niveles de agrupación local, para cubrir estos frentes; que la gente identifique esto como patrimonio y lo valore, que se puede recuperar.
Hay dos actuaciones sobre este tipo de patrimonio: restauradora -actuaciones sobre bienes muy singulares que queremos preservar tal cual están con técnicas de restauración- y acciones de rehabilitación, que significa modificar y en parte destruir ese patrimonio pero para lograr que perviva. Por ejemplo, las casas tradicionales no tenían servicios, no tenían agua, y hay que transformarlas para dotarlas de estas comodidades y darlas nueva vida.
Estamos haciendo manuales de fomento de rehabilitación aplicada a casas concretas, dando instrucciones y consejos para ver cómo se puede hacer una construcción adaptándola a los lugares concretos. Una de las dificultades que tenemos los que trabajamos en este campo es que hay grandes zonas de las que se desconoce su arquitectura, no se sabe cómo son las casas.
Por fuera algo más, pero por dentro nada, y es un recurso económico y cultural de primera magnitud.
patrimonio cultural_4Se están creando establecimientos turísticos neotradicionales, lo que plantea un problema de falsificación del patrimonio que se entiende muy bien cuando lo aplicamos a un bien patrimonial, pero no cuando lo aplicamos a un bien tradicional. Es un tema en el que debemos trabajar en los próximos años, porque nos estamos quedando sin recursos, los estamos destruyendo. Además, la actividad de recuperación con técnicas tradicionales puede generar empleo especializado y hay demanda ahora mismo de gente que quiere rehabilitar pero no sabe cómo.
A nivel internacional hay un programa europeo del conjunto de países del mediterráneo que lleva años funcionando y está intentando fomentar la rehabilitación de la arquitectura tradicional. Tienen manuales concretos escritos de manera sencilla para contar cual es el proceso para rehabilitar una arquitectura. Incluso, a nivel técnico, están desarrollando manuales concretos para temas específicos: humedad o patologías específicas. Es un instrumento útil que supone la traslación de experiencias a nivel internacional en el ámbito mediterráneo, sobre todo porque hay áreas específicas que también tienen rasgos comunes con otras. En el mundo tradicional también viajaban los conocimientos.
De alguna manera la clave ahora mismo no está en las ayudas, sino en reivindicar esta arquitectura, que se entienda que es parte de nuestro patrimonio e identidad. Si los habitantes de los lugares lo reivindican se conservará, sino, se perderá, por más ayudas y instrumentación que haya. Lo fundamental es que la población local lo asuma y lo proteja y preserve.

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