MESA REDONDA
FRANCESC GANYET SOLÉ / Gerente Parc del Segre SA
En primer lugar quiero dar las gracias a los organizadores de estas charlas por darme la oportunidad de explicar una experiencia en la que la ciudad de La Seu supo aprovechar dos momentos muy importantes de la historia. Uno de ellos catastrófico, las riadas de 1982, y otro magnífico, como fueron las olimpiadas de 1992. Como consecuencia de estos dos hechos, podemos disponer de una instalación especial de piragüismo de aguas bravas que tiene una doble faceta de utilización turística y deportiva.
La ciudad de La Seu está marcada por la confluencia del río Segre y el río Valira. Esto comportó que a partir de 1967 se desarrollase en La Seu una modalidad deportiva que es el piragüismo en aguas bravas. A partir de aquí, esta modalidad tuvo una presencia importante dentro de la sociedad de la localidad. El hecho catastrófico que luego se aprovechó fue la riada de 1982, que destruyó todo el fondo del valle del río Segre en la zona entre el puente de Alás y La Seu d´Urgell y obligó a cortar la carretera tanto por arriba como por debajo durante una semana. Por lo tanto, La Seu permaneció incomunicada durante una semana por carretera con el resto de Cataluña y de España. Como consecuencia de la riada, se reparcelaron todos los terrenos y la población pudo disponer de unos terrenos públicos que tras la canalización se pudieron concentrar cerca de la ciudad de La Seu. Se pensó que estos terrenos podían tener una utilización deportiva para que los piragüistas locales pudiesen entrenar aquí y no tuviesen que desplazarse a otras zonas del Pirineo. A partir de aquí, en los terrenos que se pudieron reservar de la canalización, se construyó la instalación del Segre. La instalación del parque del Segre tiene una presa que toma agua a través de unos canales que son muy horizontales. Con el canal de aguas tranquilas, que es muy horizontal, se generan unas condiciones de aguas bravas que en el río no existe, y que permite la práctica deportiva.
El complejo también cuenta con un canal de competición que se usó para los Juegos Olímpicos y otro de iniciación, que no era importante para los Juegos, pero que se demostró muy útil para la iniciación en este deporte y para las actividades turísticas. Además, contamos con un edificio de servicios que acoge vestuarios, duchas, bar, restaurante, oficinas…; una minicentral hidroeléctrica que garantiza los canales de agua independientemente del caudal del río, un sistema de remontadores para volver al inicio sin tener que salir de la embarcación y todo esto conformando un parque urbano al pie de la cornisa del levante de la ciudad de La Seu de Urgell. La superficie total del Parque Olímpico son 70 hectáreas, de las cuales 25.000 metros cuadrados son de agua. La zona central, noble, tiene 3.000 metros cuadrados y la superficie de edificio tiene 1.750 metros cuadrados construidos.
En comparación con otros parques de este estilo, el de La Seu d´Urgell cuenta con dos elementos originales. El primero de ellos es el remontador mecánico, que permite al usuario volver al inicio de los canales sin bajar de la embarcación. Ya sea piragua, rafting u otro tipo de actividad. El otro elemento característico es la minicentral hidroeléctrica, que tiene una doble función: asegurar los caudales de agua en el canal de aguas bravas y, cuando el canal está parado, producir energía eléctrica que genera beneficios económicos y ayuda al mantenimiento de la instalación.
La instalación se construyó en 1989-1990, cuando el Comité Olímpico Internacional autorizó que este deporte fuese oficial dentro del programa de competiciones de Barcelona 92.
Antes, hubo una experiencia en Munich en 1972, cuando esta práctica fue presentada como deporte de exhibición. En Barcelona, los deportes de exhibición ya estaban asignados, y la única posibilidad era que fuese deporte oficial y esto no se consiguió hasta 1988 y supuso que a partir de este momento se pusiese en marcha el proyecto. En él colaboraron desde la Federación Española de Piragüismo hasta la ciudad de La Seu, pasando por un gran número de instituciones. En todo caso, las competiciones duraban dos días, pero cuando se proyectó se pensó en poder darle un uso posterior.
A partir de 1993, el Ayuntamiento de La Seu d´Urgell creó una sociedad anónima con capital 100% municipal para gestionar las instalaciones. En el plan de marketing que se hizo al fundar esta sociedad, se planteó que tenía que tener dos vertientes, una turística que permitiese obtener beneficios que redundasen en la ciudad y otra deportiva, ya que éste había sido el origen inicial del complejo. A nivel de competición, se han celebrado además de los Juegos Olímpicos, ocho ediciones de la copa del mundo, un campeonato del mundo de piragüismo de slalom, y está previsto en 2009 celebrar el campeonato del mundo y en 2008 el campeonato de Europa. La competición, por tanto, continúa estando muy presente en estas instalaciones.
No obstante, somos conscientes de que ésta no es la actividad principal, sino que lo es el turismo, ya que el complejo forma parte importante de la oferta turística de La Seu. Por eso se planearon una serie de actividades que pudiese realizar todo el mundo sin ningún tipo de preparación y sin ningún tipo de materiales. Para ello, se estudiaron las condiciones de los canales, tanto el de aguas tranquilas como el de aguas bravas para ver así cuales eran las actividades que se podían proponer. Las actividades que se propusieron son piragüismo y paseos en golondrina en el canal de aguas tranquilas y rafting, kayac e hidrospeed en el canal de aguas bravas. Pero el espacio del Parque Olímpico no se utiliza sólo para actividades deportivas, sino que en él se celebran también actividades recreativas, fiestas, etc… Utilizando la estructura del Parque del Segre se han ido añadiendo actividades complementarias. Una de ellas fue crear con el Ayuntamiento de la Seu y el Consejo Comarcal un centro de BTT, que en estos momentos tiene 1.000 kilómetros de rutas señalizadas por la comarca enlazando con las comarcas vecinas. Además de este centro de BTT, a nivel de piragüismo se han desarrollado dos centros de tecnificación, uno autonómico y otro nacional donde, desde 2004, hay una serie de deportistas que están entrenando en él. Además, se ha creado un centro de tecnificación de esquí de fondo que utiliza la infraestructura del parque para hacer una serie de acciones en una estructura que también incluye seguimientos técnicos, académicos, etc.
La ficha resumen de lo que representa el Parque del Segre nos muestra que la entidad gestora del complejo es Parc del Segre S.A., propiedad del Ayuntamiento de La Seu. La constitución fue en septiembre de 1993, la titularidad es del Ayuntamiento de La Seu d´Úrgell.
El número de usuarios (personas que entran al agua) es de 150.000 al año. El de visitantes (que entran al complejo para hacer actividades que no sean de agua) 300.000. El número de empleados es de ocho fijos, aumentando hasta 50 en temporada. La media anual es de 23 trabajadores. El volumen de negocio directo es de un millón de euros, y el de negocio inducido de tres millones de euros. Los resultados son positivos y los beneficios repercuten en el Ayuntamiento de La Seu d´Urgell, que es su propietario. También es una zona de ocio y parque urbano de la ciudad de La Seu, que puede ser disfrutado por todos.
ARCADI CASTILLÓ CADENA / Director del Instituto para el Desarrollo y la Promoción del Alto Pirineo y Aran
El Instituto para el Desarrollo y la Promoción del Alto Pirineo y Aran es un organismo vinculado al departamento de Obras Públicas de la Generalitat de Cataluña, en el cual existen dos modelos en Cataluña. Uno en las comarcas del alto Pirineo, y otro en las comarcas más meridionales, en la zona del Ebro. Se trata de instrumentos creados para las dos periferias del territorio catalán que a lo largo del tiempo han tenido más dificultades de desarrollo socioeconómico. Los propios instrumentos de planificación, en concreto la Ley de Política de Territorial de la Generalitat de Cataluña de 1983 ya definía estos territorios.
Fueron quizá los primeros instrumentos en los que se concretó esta política de desarrollo territorial. En nuestro caso, abarcaría seis comarcas: La Cerdaña, el Alto Urgell, el Pallars Jussá y el Pallars Subirá, el Alto Ribagorça y el territorio del Arán. Digo el territorio del Arán porque, como sabrán, es una comarca de Cataluña pero que tiene un tratamiento jurídico específico. El tema aranés y de identidad cultural está integrado en este territorio. También es importante señalar que este territorio no coincide con otros ámbitos de actuación en temas de montaña en Cataluña, ni en los ámbitos de zonas desfavorecidas ni en los de montaña. Así, la Ley de Montaña de Cataluña hace referencia a diez comarcas, las seis que he nombrado más otras cuatro. Por ejemplo, otra plataforma de trabajo, que sería el ámbito turístico, incluye once comarcas, las diez que hemos señalado más otra que tocaría el Ampurdá.
Hablando del instrumento, se trata de un instrumento creado por ley que pretende la dinamización socioeconómica de estos territorios. Este órgano cuenta con una junta rectora en la que hay una representación del territorio -una representación al 50% de los organismos locales (ayuntamientos y consejos comarcales)- y, por otra parte, los representantes de la administración de la Generalitat. Físicamente, el Instituto está ubicado en dos espacios para ser coherente con la realidad territorial del Pirineo y favorecer la movilidad, ya que la existencia de una sola sede obligaría a tener que recorrer largas distancias para llegar y atender a todos los municipios.
El Instituto se creó por Ley a finales de 2002 y comenzó a funcionar en 2003. La estructura es sencilla, ya que cuenta con un director, que es mi cargo, y tres técnicos y básicamente ha trabajado en la misma línea de buscar ámbitos de desarrollo de la economía de estas zonas. Hay que tener esto en cuenta porque los principios de actuación de la propia Ley están formulados con retos muy amplios para poder desarrollar e impulsar la economía. Esto tiene ventajas pero también inconvenientes. Ventajas porque hay un planteamiento interesante del tema, ya que en la montaña se buscarían transversalidades, relaciones entre un territorio y otro, lo cual te da una capacidad de movimiento muy ancho. Pero, por otra parte, al final de un proceso no dejas de encontrarte con la administración, que tiene un funcionamiento vertical. Por tanto, hay que hacer un trabajo de concertación y encaje para que no haya roces y contradicciones en las políticas que se desarrollan. Defiendo dos líneas de desarrollo.
Algunas líneas expuestas en el organismo rector y otras que serían a partir de las propuestas que recibimos de los entes locales. Otras líneas de trabajo aparecen directamente en los instrumentos de planificación que antes comentaba. La Ley de Política Territorial se desarrolla en planes territoriales parciales en Cataluña. Es decir, que corresponderían con los ámbitos que se están planteando en el nuevo Estatut como ámbitos de descentralización. En este caso había una coincidencia buscada de ámbitos, que partiendo del ámbito de planificación tener esa asimilación en este ámbito del trabajo de desarrollo local.
En estos trabajos hay algunos relacionados con el desarrollo y la propia elaboración del Plan Territorial del Alto Pirineo y Arán, pero sobre todo, los que creo que son los más interesantes, los relacionados con temas de interés del mundo local. Por ejemplo: una línea de trabajo interesante se ha desarrollado en el ámbito de los equipamientos relacionados con el patrimonio. Aquí se encontrarían pequeños museos, equipamientos culturales… En un primer momento se trabajó en la recepción de un inventario de estos equipamientos para pasar luego a la definición de una serie de estrategias de actuación en red que es el momento en el que nos encontramos ahora y que plantea unas posibilidades para este año que luego comentaré.
Terminado el estudio se hace referencia a algún aspecto socioeconómico del conjunto de las seis comarcas, como por ejemplo fue el que señalaba el estado y las perspectivas del sector artesanal. Entendiendo como artesanía tanto la que se ocupa del sector agroalimentario como de otro tipo. En el mismo ámbito de los museos y los equipamientos culturales, se ha trabajado más directamente con los ayuntamientos, ayudándoles a configurar y financiar los proyectos de musealización de sus iniciativas locales.
Otra estrategia, modesta pero interesante, sería la que desarrolla las bases de trabajo de un pequeño grupo integrado por representantes de las seis demarcaciones antes mencionadas.
En este grupo se encontrarían las diferentes asociaciones de turismo rural que existen, dos centros del departamento de agricultura dedicados a la enseñanza reglada y no reglada de temas agrarios en sentido amplio, técnicos de turismo de los Consejos Comarcales y el propio Instituto que en todo caso más que dirigir el grupo lo que hace es darle cobertura, darle infraestructura, preparar la ordenativa y propiciar que los miembros de las asociaciones sean los que propongan actuaciones para desarrollar en el conjunto de los seis territorios. Lo que se quiere es sencillo como texto y tiene su razón de ser y su valor positivo al darnos cuenta de que partimos de cero, de la nada. Todo el trabajo que como mínimo se podía remontar al año 1970 sobre la coherencia de las zonas de montaña, a nivel de relaciones humanas, económicas, políticas, etc… no existe entre los territorios. Hay muy poca relación entre unos territorios y otros. La única relación que existe es la que favorece la geografía. Una relación norte-sur marcada por los ríos. Podríamos hablar de un eje entre la Cerdaña y el Alto Urgell; otro eje sería el Pallars Subirá y el Pallars Jussá y otro eje, el Valle del Arán y el Alto Ribagorça.
El objetivo de estos grupos ha estado, sencillamente, en sentar en una misma mesa a gente cuyos lugares de trabajo están a 30 ó 40 kilómetros de distancia y que nunca habían mantenido una relación de cooperación. De esta manera, entre todos pueden encontrar beneficios mutuos en el tema del turismo rural, el senderismo, patrimonio museístico, etc.
También estamos trabajando con los centros de recursos que son los centros operativos del Departamento de Educación que dan apoyo a los centros de enseñanza de sus territorios para crear material didáctico sobre los territorios de montaña porque no existe. En este sentido, uno de los objetivo del año pasado fue la creación de un mapa de la zona.
En algunos de los ayuntamientos del Consejo Comarcal, el desarrollo local ha venido dado por el aprovechamiento de los recursos geológicos, con una figura creo que reconocida por la UNESCO que son los Geoparks, apoyar a los consejos comarcales en las iniciativas de desarrollo local que han tomado en sus respectivas comarcas o otros proyectos de ámbito turístico.
Uno de ellos está destinado a dar apoyo a los distintos grupos de acción local que se han presentado aquí esta tarde. Entre ellos podemos destacar el proyecto del Pallars Jussá y el Pallars Ribagorça, que tienen como fin la rehabilitación de monumentos románicos y en el cual el Instituto ha colaborado en la financiación de alguna parte del proyecto que no tenía financiación establecida. Otro proyecto interesante que comenzó el año pasado y que si no hay ninguna dificultad continuará este año es el de establecer unas rutas a través de valorizar un recurso literario. Sabéis que el año pasado se cumplió el 50 aniversario de dos publicaciones simultaneas en el tiempo de Camilo José Cela y Josep María Espinás, ambas tituladas «Viaje al Pirineo de Lleida». Por este motivo, y partiendo de iniciativas locales y de propuestas de los consejos comarcales y los ayuntamientos se prepararon actos de conmemoración y este año se seguirá con la creación de rutas turísticas que se pondrán en el mercado valorizando los itinerarios siguiendo el libro, que nos evocaría paisajes de los años cincuenta, con valoraciones y apreciaciones de estos mismos itinerarios traspasados a los primeros años del siglo XXI y buscando aspectos complementarios como son los gastronómicos, de paisaje, etc… Es un tema interesante porque en este segundo año se consolida un proyecto en el que se ha sido capaz de transformar un recurso en un producto turístico, hasta el punto de que ya hay demandas de ayuntamientos que preguntan si están listas las rutas para poder llevar a gente interesada en ellas.
Para este año, aparte de seguir la línea emprendida, en el tema de patrimonio y equipamientos el trabajo desembocará en la creación de una red de municipios extendida a las seis comarcas, en la que el Instituto efectuará un trabajo de apoyo y soporte técnico. Aparte, hay otras líneas de colaboración y ayudas. Estamos colaborando con pequeñas ayudas económicas o técnicas a la Asociación de Estaciones de Esquí Nórdico, un segmento interesante pero quizá con una vida más irregular que las estaciones alpinas, y que están intentando dinamizarse, tener un agente de desarrollo local, etc… Seguir colaborando con los grupos de acción local existentes y los que puedan surgir en el futuro, y desarrollar también algunos estudios técnicos por iniciativa propia o porque lo ha decidido el consejo rector del Instituto, o porque se desprenden de los trabajos del Plan Territorial que he comentado antes como podía ser la elaboración del inventario y la cartografía de las vías pecuarias de las seis comarcas. Un recurso que tiene tanto una vertiente técnica del sector ganadero como una vertiente turística. Un trabajo sobre los espacios comunales de los ayuntamientos, que tienen una problemática tanto de interpretación jurídica como de gestión de cara al siglo XXI muy importante, con nuevos usos de la montaña asociados al tema turístico, al senderismo, a las rutas con vehículos, etc… Se está acabando un plan especial sobre senderismo en las seis comarcas, que yo creo que se debería ampliar hasta hacer un plan director de senderismo para coordinar actuaciones, elaborar también el inventario y la red cartográfica de senderos y las aplicaciones informáticas que puede conllevar.
JOAN POUS PORTA / Presidente Consejero Regulador Camí dels Bons Homes
Quiero exponer los ejemplos de lo que es el Cami dels Bons Homes, que nace hace unos años a propuesta de las comarcas del Berguedá y de El Arieja (Francia), dos comarcas que por aquel entonces estaban muy deprimidas y tenían un programa europeo, un Leader o Proder para su desarrollo. Estas zonas propusieron hacer una conexión cultural, histórica, paisajística y medioambiental, como es el camino que recorre el Pirineo de norte a sur. Nosotros estábamos en el medio, aunque como somos Leader no podíamos hacer programas Leader porque tenemos un nivel alto, pero al estar en medio nos tuvieron que coger de socios a la fuerza, supongo que con gusto, porque además nuestra comarca es posiblemente la más bonita del Pirineo y por lo tanto también salían ganando ellos. Todo esto fue enriqueciendo la propuesta del Camí dels Bons Homes. Se proyectó muy bien, sobre todo porque se le dio una connotación especial que era la creación de un consejo regulador que esto, traducido, significa crear una marca turística, y es algo que da mucho impulso. Aparte que, como el Berguedá pertenece a la provincia de Barcelona y la Diputación de Barcelona es muy rica, a diferencia de la de Lérida y Gerona que no tienen un duro, nos han promocionado mucho a través de todas las ferias de Europa, y en muy poco tiempo se llegó a conocer mucho. Nos sorprendió a todos los que estábamos en el proyecto porque era un producto que tuvo mucha promoción en Europa y llegaba gente desde donde menos te lo imaginabas. Lo que es más difícil, que es dar a conocer una nueva marca, en poco tiempo se realizó.
Poco a poco se fue estructurando el proyecto. Creo que uno de los aciertos es que el consejo regulador está formado en su mayor parte por entidades privadas. En él participan hoteles, guías y otros elementos relacionados con el turismo, pero también las administraciones a través de los consejos comarcales del Berguedá y la Cerdaña, que por estatuto son los presidentes, dos la presidenta del Berguedá y yo otros dos años. Y como todo el mundo se quiere apuntar cuando algo tiene éxito, enseguida llamaron a la puerta el Alto Urgell y el Solsonés, que también querían parte del pastel. Con esta excusa tuvimos que hacerles a la idea de que debían contribuir con una aportación económica. Así estas cosas se han ido atando, se han gestionado de esta forma y en la actualidad contamos con un producto que destaca por las propuestas que tiene. Primero a nivel natural, ya que es un camino bellísimo que recorre no solo la Cerdaña, sino que cruza un espacio singular como es el espacio natural del Cadí. Toda esta belleza paisajística es la que le hace tan atractivo. Pero también dándole el cariz cultural destaca todo el patrimonio cultural con muchas poblaciones pequeñas, parte del antiguo camino que se conserva, muchas iglesias románicas y castillos y villas amuralladas. En medio de todo este componente hemos ido enriqueciendo el camino con unas prácticas en las que, por ejemplo, todos los comercios asociados, los que figuran en las guías y los trípticos, tienen que tener bibliografía sobre el mundo cátaro. También se han organizado cursos de formación para que en estos establecimientos puedan ofrecer unas mínimas explicaciones y además se han impartido talleres de cocina medieval reelaborada, ya que la mitad de los productos que se usan ahora no se encontraban entonces. De este modo, se han editado libros de cocina medieval. También hay que tener en cuenta la moda que hay en la actualidad sobre el mundo de los cátaros. Hay muchos expertos y la bibliografía sobre el tema es extensísima.
Todo esto ha ayudado a que se conociera y a que la gente se interesara por el camino, por lo que es comprensible su éxito.
El camino en sí se ha mejorado con trabajos de conservación, señalización y con centros de información que se han situado en diversos puntos, está preparado para realizarse a caballo, a pié o en bicicleta de montaña. En bicicleta era un poco más complicado porque tuvimos que corregir algún trazado en algunos puntos, pero básicamente se puede hacer entero. Falta ahora actuar más, y el gerente ya lo sabe, en la modalidad que más me gusta, que es la única que practico, que es en coche. Estamos estudiando que también se pueda hacer a través de la carretera pasando el túnel del Cadí. Así se podría hacer la ruta cátara sin tener que andar. Creo que seríamos mayoría y es una forma de potenciar el turismo en coche más que a pié o en bici. Yo soy respetuoso con todo el mundo y que anden los que quieran. Creo que somos más los que iríamos en coche.
Creo que es una oferta muy importante porque, básicamente lo que he estado observando durante estos años que ha estado funcionando es que hay que tener en cuenta la estacionalidad del turismo. La práctica del senderismo desciende mucho en primavera y otoño.
Precisamente en primavera desciende mucho y es la temporada más floja. La Cerdaña es una comarca que tiene una ventaja sobre otras del Pirineo, aparte de que es más bonita como he dicho, que es su proximidad a Barcelona. Está a una hora y media de Barcelona y ahora que está a punto de terminarse la autovía hasta Berga este tiempo se va a reducir. Esto hace que la gente pueda subir y bajar fácilmente y se ha convertido ya, debido a las segundas residencias y a la calidad del urbanismo que se ha hecho allí, en un Pedralbes dos, que es una comarca muy pija. Tiene por tanto una temporada muy fuerte que es el verano, por la tradición antigua de que la gente rica de Madrid iba a San Sebastián y la burguesía catalana subía a la Cerdaña a pasar el fresco del verano. Y el verano sigue siendo la temporada fuerte. Pero luego, con las estaciones de esquí que tiene propias, y las que están ubicadas cerca, en la Cerdaña francesa y Andorra, hacen que en un margen de 40 ó 50 kilómetros podamos disfrutar de un amplio número de estaciones de esquí que ofrecen gran variedad de paisajes y de opciones de ocio. Además, ha aumentado mucho la actividad en otoño por la temporada de setas, sobre todo si llueve, por lo que podemos decir que en esta comarca hay actividad todo el año.
Otro factor es que ha cogido mucha fuerza es la construcción, la segunda residencia. Fuimos muy conscientes todos los ayuntamientos de la Cerdaña antes de abrirse el túnel del Cadí de que la zona podía convertirse en una nueva Costa Brava y estábamos muy preocupados.
Eso impulsó que se hiciese un Plan General Urbanístico. Fuimos la primera comarca de Cataluña en la que todos los ayuntamientos tenían Plan Urbanístico desde 1982. Y se ha construido, yo creo, muy bien, porque se han respetado todas las zonas programadas y las urbanas han crecido. Ha ido, eso sí, mucho más deprisa de lo que pensábamos, porque creíamos que teníamos suelo para los próximos cien años y se ha cubierto en veinte. Pero, no ha habido locura como en Marbella o en Andrax o en estos sitios, sino que se ha hecho un crecimiento responsable y de mucha calidad, porque se ha tenido mucho control sobre las densidades, alturas, materiales, etc.
Esto ha perjudicado quizá al sector turístico tradicional, que es el hotelero de cama caliente que se llamaba. A la larga quizá sea un problema que nos pueda venir, pero de momento, debido a la gran actividad constructora que ha habido, la Cerdaña se ha convertido en la comarca con el nivel de vida más alto de Cataluña junto con el Valle del Arán. Por eso nos interesaba potenciar productos como el Camí dels Bons Homes u otras alternativas para desnacionalizar y buscar otras salidas y que no dependa la economía de un solo sector como es el de la construcción que de momento ha ido muy bien, que sigue muy bien, pero que sabemos que tarde o temprano puede tener un bajón que puede provocar verdaderos problemas.
En estos momentos, la comarca mantiene su agricultura y hay también bastante actividad ganadera, pero el sector dominante desde hace muchos años es el sector servicios. Es la comarca de Cataluña que, desgraciadamente, más está dedicada al sector servicios, más incluso que Barcelona. Por lo tanto, siempre digo que nuestras playas son realmente el paisaje, los bosques y el medio natural y por eso en la gestión de nuestro territorio hay que cuidar especialmente ese aspecto y potenciarlo de una forma respetuosa como puede ser este Camí dels Bons Homes que, además, también ha venido acompañado de otras muchas actuaciones que hemos hecho desde el Consejo Comarcal.
Hace pocos días fue a la Feria de Barcelona de Turismo el técnico de turismo del Consejo Comarcal y comentaba que la principal demanda que recibió fue sobre senderismo. Se ve que es un tema que está creciendo y que tiene mucha potencialidad. De todas formas, creo que no basta con el senderismo, sino que hay que acompañarlo con buenas infraestructuras, hay que acompañarlo de buenos alojamientos, de profesionalidad y que la gente sienta que está en un lugar agradable, bien acogida y con todas las comodidades. Otra de las cosas que se han mejorado mucho durante los últimos años y que es básico para el turismo es la sanidad, comunicaciones, etc… Porque si vienen turistas y luego no hay una farmacia y el médico sólo atiende una vez a la semana, no se puede atraer turismo. El turismo hay que valorarlo integralmente y cuantos más servicios de todo tipo -sanitarios, bancarios, comerciales- tengamos los pueblos de montaña, y más podamos ofrecer, mejor se sentirá la gente que nos visita y la
propia población del lugar.
Otra cosa importante es darles actividad. Sabemos hoy día que el turismo de veranear y pasar el día en la sombra no se hace y la gente es muy activa y quiere hacer cosas. Por eso tienes que ofrecer diversas actividades y que puedan escoger. Nosotros desde hace muchos años organizamos visitas guiadas del centro histórico del pueblo, conciertos en las iglesias románicas y tertulias en la plaza mayor invitando a personajes célebres que se encuentren esos días por la Cerdaña y que nos puedan hablar de temas distintos. Todo esto crea un clima cultural que hace que la gente se vaya encontrando a gusto y pueda alargar la temporada de visita. Nosotros hemos conseguido alargar las pernoctaciones y creemos que es debido a esta oferta, a que la gente se siente cómoda en el lugar y puede hacer cosas diferentes cada día.
Hay que hacer esfuerzos para que dentro de lo que es turismo diversifiquemos y nos especialicemos y que cada uno pueda ofrecer sus propios productos adaptados a sus propias características.
JAIME VICENTE / Presidente de ADELPA (Asociación de Entidades Locales del Pirineo Aragonés)
La Asociación de Entidades Locales del Pirineo Aragonés, ADELPA, está integrada por más de 100 ayuntamientos y por las cuatro Comarcas del Pirineo de Aragón. ADELPA se constituyó como Asociación en 1996, teniendo como ámbito territorial el Pirineo Aragonés, y siendo sus objetivos proteger y promover los intereses comunes de las Entidades Locales asociadas, en especial los de tipo económico, medioambiental, social, científico y cultural, contribuyendo así a su desarrollo conjunto. En ese sentido, ADELPA como tal no ha tenido ni tiene una incidencia directa en la gestión del territorio, pero sí en la reivindicación y en la participación en la creación de políticas que contemplen con carácter específico al Pirineo aragonés como zona de montaña, con una situación socioeconómica, medioambiental y geográfica diferenciada de otros territorios, y por lo tanto necesitada de un tratamiento particular.
Así, ADELPA ha trabajado desde su creación en todo tipo de iniciativas relacionadas con la gestión del territorio, especialmente en lo referente a la gestión del agua y la gestión de los recursos con el objetivo de lograr un desarrollo socioeconómico y medioambiental equilibrado en el Pirineo aragonés. Voy a hablar de algunas de las actividades de ADELPA que a nuestro entender han tenido y van a tener una mayor relevancia en el futuro de este territorio, de su desarrollo y de su paisaje.
Tengo que empezar por la gestión del agua, no sólo por la importancia en cantidad y calidad de este recurso en el Pirineo aragonés, sino porque realmente los problemas en la gestión del agua y las afecciones que la misma ha provocado hasta el momento en el Pirineo, sin apenas efectos positivos, fueron el germen de la formación de ADELPA como una Mesa reivindicativa en materia de agua. En su día la Mesa del Agua, y posteriormente ADELPA, se plantearon por primera vez a nivel territorial en el Pirineo aragonés, el impacto socioeconómico, medioambiental y paisajístico negativo que las grandes infraestructuras hidráulicas habían supuesto para este territorio, sin que nunca se hubiesen planteado medidas correctoras y compensatorias, ni alternativas de desarrollo que paliasen los citados efectos negativos.
ADELPA tuvo entonces una activa participación a la hora de reivindicar y en algunos casos conseguir, un planteamiento diferente para los nuevos proyectos de infraestructuras hidráulicas planificadas en su ámbito territorial, algunas de las cuáles no han llegado a realizarse, y otras se han modificado significativamente desde sus proyectos originales. Este proceso culminó en 1999, con la presentación de alegaciones al Libro Blanco del Agua y posteriormente a la modificación de la Ley de Aguas de 1985.
Los mecanismos utilizados entonces por ADELPA, además de un rico debate en el seno de la Asociación que llevó a la elaboración de los textos de propuestas presentados, fueron el diálogo con diputados y portavoces de los grupos políticos en el Congreso de los Diputados, con el fin de hacerles llegar unas reivindicaciones que en muchos casos podían hacerse extensivas a todas las zonas de montaña afectadas por obras hidráulicas. Desde ADELPA se ha defendido como principio el papel vertebrador del agua para un territorio, exigiendo una auténtica planificación hidrológica que esté en consonancia con la planificación territorial, y que debe tender a paliar los desequilibrios territoriales existentes y no a fomentarlos. En ese sentido, ADELPA reivindicó cuestiones como el reconocimiento de los usos medioambientales y de ocio como una parte de la demanda de agua existente, puesto que el no reconocer ni atender esta demanda podía suponer la pérdida de valores medioambientales y económicos, y la pérdida de unas oportunidades de desarrollo. Reivindicó asimismo el establecimiento de caudales ecológicos, o lo que es lo mismo, con el objetivo de mantener los hábitats fluviales con la capacidad suficiente para sostener la vida del medio acuático y de la ribera. Puesto que eran y siguen siendo habituales en este territorio, las graves afecciones a algunos cauces, debidas a la sobreexplotación de sus recursos por parte de las centrales hidroeléctricas.
ADELPA solicitó como actuación prioritaria la realización de los estudios pertinentes para poder establecer de forma rigurosa los caudales ecológicos en cada cuenca, y que estos caudales ecológicos fuesen recogidos por el Plan Hidrológico Nacional y aplicados de forma efectiva en cada cuenca.
A día de hoy, pese a que algunas de estas cuestiones se recogieron en la modificación de la Ley de Aguas e incluso en el Plan Hidrológico Nacional, el tema de los caudales ecológicos continúa siendo una asignatura pendiente en muchos cauces del Pirineo aragonés.
Por otra parte, ADELPA no sólo ha trabajado en lo referente a las infraestructuras hidráulicas futuras, sino también a las ya ejecutadas en el pasado, en un momento en el cual la reparación o minimización de los impactos socioeconómicos, paisajísticos, y medioambientales provocados por estas obras, ni tan siquiera se planteaba.
Pongo constantemente juntos los factores socioeconómicos, paisajísticos y medioambientales, porque aunque el tema de esta mesa sea la gestión del territorio y el paisaje pirenaico, el papel de los habitantes en esta gestión y en los resultados finales en la configuración del paisaje, es fundamental. Resulta inconcebible una adecuada gestión del territorio y del paisaje que no pase por la fijación de la población en ese medio, y su interacción con el mismo. En ese sentido, ADELPA logró a través de la firma de cinco convenios con la Confederación Hidrográfica del Ebro (uno por cada una de las cinco subcuencas pirenaicas, correspondientes a los ríos Aragón, Gállego, Cinca, Esera y Noguera Ribagorzana), la elaboración de un ambicioso plan de actuaciones en todo el Pirineo aragonés, que se centraban en seis grandes líneas, como eran el abastecimiento y la depuración, la mejora de los regadíos tradicionales, la restauración medioambiental y paisajística de los cauces y riberas, los usos deportivos y turísticos y la elaboración de estudios relacionados con el medio hidráulico.
Una parte de este plan, concretamente la correspondiente a las necesidades de abastecimiento y saneamiento, se ha materializado a través de la firma de una serie de convenios con el Ministerio de Medio Ambiente, que financia estas actuaciones. Continúan sin ejecutarse parte de las actuaciones referentes a las restantes líneas, siendo una de las más ambiciosas la correspondiente a la restauración medioambiental y paisajística de los cauces y riberas. Sin embargo, el sólo hecho de tener un plan presupuestado de estas actuaciones supuso un paso importante y útil, puesto que algunos Ayuntamientos han accedido a líneas de financiación que les han permitido ejecutar algunas actuaciones contempladas en estos planes.
La otra actuación que consideramos clave de ADELPA, en lo que se refiere a influir en el modelo de gestión del territorio y el paisaje del Pirineo aragonés, ha sido la participación directa de ADELPA en la elaboración de las vigentes Directrices Parciales de Ordenación Territorial del Pirineo, aprobadas por el Decreto 29/2005, de 13 de diciembre, del Gobierno de Aragón.
Inicialmente, ADELPA comenzó reivindicando una Ley del Pirineo, en 1999. Esta reivindicación tuvo como consecuencia directa la elaboración en 2000 por parte del Gobierno de Aragón de un borrador de Ley de Ordenación, Protección y Desarrollo del Pirineo Aragonés.
Esta Ley recogía en su objeto la adopción de decisiones en el ámbito de las competencias de la Comunidad Autónoma sobre política hidráulica, actividades económicas y de los servicios públicos, conservación de la naturaleza, ordenación del territorio y urbanismo con el fin de conseguir un desarrollo continuado y sostenible del Pirineo aragonés. Igualmente se creaban en la misma tres figuras impositivas de carácter ecológico, relacionadas con el impacto medioambiental y paisajístico de ciertas infraestructuras, que a su vez proporcionaban un beneficio patrimonial, con el fin de cooperar con su recaudación al cumplimiento de los objetivos expresados en la propia Ley y en base a ello regulaba un Programa de desarrollo sostenible del Pirineo.
La Ley regulaba extensamente aspectos referentes a los usos del suelo, el paisaje, el urbanismo, los espacios protegidos… Y también adolecía a los ojos de ADELPA de ciertas carencias, por ejemplo el hecho de que la agricultura y ganadería del Pirineo se tratasen en un único artículo en todo el texto de la Ley, siendo que las propuestas de ADELPA en ese sentido requerían un tratamiento amplio y vinculante, con el objetivo de potenciar estas actividades en el Pirineo, por la labor agroambiental, paisajística y de fijación de población que suponen y la situación de regresión en la cual se encuentran.
Finalmente esta Ley no llegó a aprobarse, pues fue retirada al inicio de su tramitación parlamentaria pro no contar con apoyo suficiente. Pese a ello, ADELPA continuó reivindicando una regulación específica para el Pirineo, hasta que en 2005 el Gobierno de Aragón le comunicó su intención de elaborar unas Directrices Parciales de Ordenación Territorial del Pirineo, contando con la colaboración de ADELPA para su redacción. Las Directrices aprobadas finalmente, recogen buena parte de las propuestas elaboradas por ADELPA, y validadas a través de los acuerdos de su Comisión Ejecutiva y su Asamblea general.
El texto de las Directrices realiza en primer lugar un análisis y diagnóstico del Pirineo aragonés, y fija una estrategia a seguir, con el primer objetivo de mantener una población activa suficiente que invierta la tendencia a la despoblación, con un desarrollo compatible con la conservación medioambiental. Recoge la importancia del mantenimiento de las actividades agropecuarias, junto con la modernización del tejido industrial existente y el desarrollo del turismo de naturaleza y cultural. Desde el punto de vista urbanístico las directrices pretenden limitar la aparición de nuevos núcleos urbanos y consolidar los ya existentes. También como estrategia inciden en la protección, gestión y ordenación del paisaje. Como resumen de las principales directrices, podemos citar los siguientes aspectos que aparecen recogidos en las mismas:
Directrices para el sistema territorial:
– Limitación de aparición de nuevos núcleos de población.
– Planes forestales y de prevención de incendios.
– Establecimiento de corredores verdes.
– Mejora de calidad de las aguas (depuración).
– Fijación de caudales ecológicos.
– Incremento de la población.
– Restricción de viales en zonas de alto riesgo natural.
– Plan de mejora de accesos a núcleos habitados y espacios naturales.
– Impulso a la travesía central del Pirineo y la reapertura del Canfranc.
– Programa de restitución territorial para zonas afectadas por grandes infraestructuras.
– Fomento de actividades agropecuarias, primando la calidad en la producción.
– Creación de pequeños regadíos.
– Programas de rehabilitación y restauración de patrimonio cultural.
– Protección de conjuntos urbanos de interés arquitectónico (mantenimiento de la trama urbana, volumetría, eliminación de instalaciones aéreas y adosadas a fachadas …).
– Programa de protección de edificaciones de interés arquitectónico.
Directrices sobre ordenación de usos:
– Establecimiento de zonificación altimétrica para un posterior tratamiento homogéneo.
– Establecimiento de actividades compatibles en dichas zonas.
Planeamiento urbanístico:
– Nueva clasificación de los núcleos de población, de acuerdo a la tipología de su estructura urbanística y desarrollo edificatorio.
– Establecimiento del modelo de crecimiento más adecuado para cada núcleo urbano.
Directrices de Protección del Paisaje:
Todas las actuaciones que se vayan a realizar dentro de un área de interés según el planeamiento territorial requerirán un informe de impacto paisajístico, independiente del medioambiental, según determine el planeamiento urbanístico de cada municipio. Para turismo de naturaleza y cultural. Desde el punto de vista urbanístico las directrices pretenden limitar la aparición de nuevos núcleos urbanos y consolidar los ya existentes. También como estrategia inciden en la protección, gestión y ordenación del paisaje. Como resumen de las principales directrices, podemos citar los siguientes aspectos que aparecen recogidos en las mismas:
Directrices para el sistema territorial:
– Limitación de aparición de nuevos núcleos de población.
– Planes forestales y de prevención de incendios.
– Establecimiento de corredores verdes.
– Mejora de calidad de las aguas (depuración).
– Fijación de caudales ecológicos.
– Incremento de la población.
– Restricción de viales en zonas de alto riesgo natural.
– Plan de mejora de accesos a núcleos habitados y espacios naturales.
– Impulso a la travesía central del Pirineo y la reapertura del Canfranc.
– Programa de restitución territorial para zonas afectadas por grandes infraestructuras.
– Fomento de actividades agropecuarias, primando la calidad en la producción.
– Creación de pequeños regadíos.
– Programas de rehabilitación y restauración de patrimonio cultural.
– Protección de conjuntos urbanos de interés arquitectónico (mantenimiento de la trama urbana, volumetría, eliminación de instalaciones aéreas y adosadas a fachadas …).
– Programa de protección de edificaciones de interés arquitectónico.
Directrices sobre ordenación de usos:
– Establecimiento de zonificación altimétrica para un posterior tratamiento homogéneo.
– Establecimiento de actividades compatibles en dichas zonas.
Planeamiento urbanístico:
– Nueva clasificación de los núcleos de población, de acuerdo a la tipología de su estructura urbanística y desarrollo edificatorio.
– Establecimiento del modelo de crecimiento más adecuado para cada núcleo urbano.
Directrices de Protección del Paisaje:
Todas las actuaciones que se vayan a realizar dentro de un área de interés según el planeamiento territorial requerirán un informe de impacto paisajístico, independiente del medioambiental, según determine el planeamiento urbanístico de cada municipio. Para facilitar la clasificación de dichos paisajes, el centro de documentación territorial elaborará unos mapas del paisaje, que permitirán establecer criterios en su restauración con el objetivo de conservar el paisaje rural tradicional. Las directrices fijan asimismo que se deberán desarrollar programas de protección y restauración del paisaje en aquellos conjuntos urbanos declarados de interés.
Si bien estas Directrices no contienen quizás todo lo que hubiera sido de desear para nuestra Asociación, y está pendiente su desarrollo con el cumplimiento de los plazos fijados para el mismo en el propio texto, creemos que su aprobación ha sido un hito importantísimo en lo que a la gestión del territorio y el paisaje del Pirineo aragonés se refiere, y todavía lo será más si se lleva a cabo el citado desarrollo, que en estos momentos es el siguiente paso en el programa de trabajo de ADELPA.
